Extirpación forzada de órganos

Evidencias de una terrible historia de mutilación y asesinatos en China

Extirpación de órganos

Una considerable cantidad de evidencia nos dice sobre una terrible historia de mutilación y asesinatos en China. Informes de testigos y médicos chinos revelan que practicantes de Falun Gong han sido asesinados por sus órganos, los cuales son vendidos y trasplantados a precios exorbitantes en el comercio de trasplantes.

Los perpetradores son los funcionarios del Partido Comunista Chino, que actúan en colaboración con cirujanos, autoridades de las prisiones y oficiales del ejército. Las víctimas son retenidas en campos de concentración antes de que les extirpen sus órganos, después sus cuerpos son incinerados inmediatamente.

En febrero de 2017 se presentaron en el Congreso de los Diputados 251.000 firmas recogidas en España contra la persecución y la extirpación forzada de órganos a Falun Gong. La resolución del Parlamento Europeo de 12 de diciembre de 2013 "pide a la UE y a sus Estados miembros que den publicidad al asunto de la extracción forzada de órganos en China". Ver texto original
Se revelan las atrocidades

Asesinados por sus órganos

La historia fue revelada por primera vez en marzo de 2006, cuando una mujer denunció que alrededor de 4000 practicantes de Falun Gong habían sido asesinados por sus órganos en el hospital donde ella trabajaba. También dijo que su esposo, un cirujano en el mismo hospital en las afueras de la ciudad de Shenyang, le contó a ella que él les había sacado las córneas a unos 2000 cuerpos vivos de practicantes de Falun Gong.

Una semana después, un médico militar chino no solo corroboró la historia de la mujer, sino que dijo que estas atrocidades estaban ocurriendo en 36 campos de concentración diferentes de todo el país. El más grande, dijo, retenía 120 mil personas. Dijo que fue testigo de cómo transportaban practicantes de Falun Gong masivamente por todo el país en trenes para ganado, por la noche y bajo estricta seguridad.

Simpatizantes de Falun Gong y activistas de derechos humanos comenzaron inmediatamente a investigar los alegatos. Hicieron llamadas a hospitales chinos pretendiendo ser compradores de riñones o hígados. Para su horror, uno tras otro, los médicos confirmaron abiertamente: tenemos stock de Falun Gong; simplemente vengan y pueden tener su órgano en una semana.
Estremecidos por estas noticias, dos prominentes abogados de derechos humanos canadienses lanzaron su propia investigación. En julio de 2006, el ex secretario de estado para Asia-Pacífico David Kilgour y el abogado de derechos humanos David Matas publicaron su informe de 140 páginas, el cual concluía: “Llegamos a la lamentable conclusión de que los alegatos son ciertos”. Su investigación también concluía que un gran número de órganos trasplantados en China desde que comenzó la persecución en 1999, no podrían haber sido provistos por donantes voluntarios o prisioneros ejecutados.
Ver informe completo de organharvestinvestigation.net
Se dice que los funcionarios del PCCh están apresurados por destruir toda la evidencia. Organizaron visitas guiadas y eliminaron los sitios web que publicitaban la venta de órganos (aunque no lo suficientemente rápido ya que los investigadores lograron conseguir capturas de pantalla de éstos). Un sitio web chino ostentaba que podía proveer un órgano compatible entre 1 y 4 semanas, lo cual según médicos expertos es imposible a menos que los hospitales chinos tuvieran acceso a un gran banco de “donantes” de órganos vivos.

Poco después de que los informes de extirpación de órganos salieron, los líderes del partido anunciaron una nueva legislación que prohibía el uso de órganos sin consentimiento. Tiempo después, esta ley no parece haber sido implementada para nada, afirmando a aquellos que dijeron que la legislación no era más que un discurso para la opinión pública internacional.

Estimaciones de precios en el mercado negro


Junto con los Dres. Kilgour y Matas, el Comité para Investigar la Persecución a Falun gong (CIPFG) y la Organización Mundial para Investigar la Persecución a Falun Gong (WOIPFG) han tomado la delantera en descubrir y exponer las atrocidades en la sustracción forzada de órganos.

Exponiendo las atrocidades

En junio de 2016, los investigadores Kilgour, Matas y Ethan Gutmann publicaron una nueva revisión y actualización de sus informes previos, donde concluían que:
  • El volumen de trasplantes de órganos en China es mucho mayor que lo indicado por las estadísticas oficiales del gobierno chino.
  • La fuente de la mayor parte del enorme volumen de órganos para trasplante es el asesinato de inocentes: uigures, tibetanos, cristianos en clandestinidad y, principalmente, practicantes de Falun Gong.
  • El robo de órganos en China es un crimen del que el Partido Comunista, las instituciones estatales, el sistema de salud, los hospitales y la profesión del trasplante son todos cómplices.
  • La comunidad intergubernamental del mundo debe establecer una investigación independiente sobre el abuso de trasplantes de órganos en China.
  • La comunidad del trasplante mundial debería conectarse y colaborar con la comunidad china del trasplante sólo si ésta cumple con los criterios establecidos.
  • El turismo de órganos a China no debe estar amparado en la confidencialidad médica, sino que debe estar abiertamente monitoreado.
  • Ninguna nación debe permitir a sus ciudadanos ir a China para conseguir órganos hasta que China haya permitido que se investigue completamente la extirpación de órganos a prisioneros de conciencia, tanto en el pasado como en el presente.
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